martes 16 de diciembre de 2008

Todas... Libres


domingo 17 de diciembre de 2006

El beso de los senderos nuevos...


Hace 150 mil años ...

Vivió en Africa una Eva Mitocondrial(*), el ancestro directo más antiguo de los actuales sapiens. Ella caminaba con sus dos piernas, controlaba el fuego,enterraba a los muertos con una piedra triangular vulvular y en torno a fogatas reunía a los individuos en primitivos círculos rituales. A su manera, el descubrimiento genético de la Eva Mitocondrial coincide con los mitos aborígenes sobre una primigenia Diosa, Madre de la humanidad. Y cuestiona el mito patriarcal de Eva costilla de Adán porque las mujeres 'cromosomas X' anteceden 80 mil años a los varones 'cromosomas Y'. La mitocondria que heredamos de esta Eva africana provee de energía y movilidad a las células y sólo la transmiten las mujeres a sus hijas e hijos; una potencialidad que las Diosas creadoras encarnan en sus míticas historias.


(Publicado en la Agenda de la Mujer 2002, Adeuem, Argentina, en La Tertulia)

* La Eva Mitocondrial fue descubierta por Rebecca Cahn, genetista, quien bautizó con este nombre al ancestro del que descienden los humanos modernos. Su descubrimiento fue confirmado y ampliado por científicos de la Universidad de Stanford, quienes descubrieron que las mujeres evolucionaron antes que los varones.

Lima, Febrero de 1956

Tiene pies esmaltados
multicolores
danzarines
con cascabeles que van repicando
y nunca retroceden
a veces muere
pero renace al instante y canta
canta
y sigue danzando
muriendo
cantando
semeja
el agua
mujer transparente
de orejas de cierva
de grupas de nácar
que huye y se entrega
volviendo en la huida
huyendo en la entrega
su sangre nos baña
nos nubla los ojos
nos hunde
nos pierde
sus senos de escarcha
(...)
sus crines de plata
su boca de vidrio
sus grupas de nácar
y ella va cantando
riendo
llorando
muriendo
danzando
mujer transparente
de patas de garza
de orejas de cierva
de senos de escarcha.
Julia Ferrer, Poetisa Peruana

Soy Muchas, Soy Una, Soy la Pachamama...

Analia Bernardo. Colección Mitología Femenina. Buenos Aires, 1997.

Yo soy Sedna, la diosa del mar, la creadora de los Inuit del Ártico y entre los Navajos soy la mujer cambiante, diosa araña de la creación, madre del cielo y la tierra. Soy la bisabuela Wakan de los Sioux, la mujer bisonte blanco de los Lakotas y la mujer del peyote de los huicholes.

Soy Ixchel, la diosa luna de los Mayas y Tonacayohua, la diosa del cielo de los Totonacas. Los mejicas me llamaban señora de la falda de jade y señora de la falda de serpientes porque la producía la vida, la muerte cíclica y la regeneración.

En Centroamérica, me han celebrado bajo el nombre de flor emplumada, la estrella que humea en el bosque, patrona del amor, la sexualidad, los códices y las artes.

En Colombia soy Bauche, la diosa serpiente creadora en la laguna de Iguapé y en las selvas soy Nunguí, la fértil diosa que danza en los campos de yuca plantados por las mujeres Jíbaros. Los Incas me llamaban Pachamama.

Soy la mujer jaguar de los andes y la jaguar negra del amazonas. En las costas del Brasil y del Uruguay me llaman Iemenjá, la diosa luna que emerge del mar. Y para los Tobas del Chaco paraguayo y argentino soy Aquehua, la diosa sol que que bajó a la tierra para engendrar a los primeros seres humanos y regresó al cielo para nutrir la vida.

Soy la sirena del Paraná y la doncella de la yerba mate. Entre los Araucanos soy el espíritu del Pehuén, la diosa madre de los Mapuches. Danzo, canto, profetizo y curo con las machis, únicas sacerdotisas activas de esas tierras. Y con máscaras sagradas estuve danzando con las onas y yaganes de la austral Tierra del Fuego.

Soy muchas y soy una. Soy la Pachamama.

viernes 1 de diciembre de 2006

Nosotras, las mujeres de todo el mundo sin fronteras, ni clases, ni religiones, ni etnias...



Ya no callamos el grito combativo de nuestra verdad...avanzamos con la promesa de llegar.

"A lo largo de la historia, las mujeres, como guardianas de la vida, han intercambiado información esencial, se han enseñado a convivir con los hombres, los niños y consigo mismas, se han enseñado a amar y a sobrevivir a los desengaños del amor, se han observado, se han transmitido el conocimiento de cómo celebrar la vida y como dolerse de la muerte, se han alegrado juntas de su éxito, se han alentado cuando han fracasado. Juntas hemos conseguido ensanchar el mundo, luchando por la supervivencia y por la dignidad. Unidas por los saberes, aprendemos a saborear el mundo juntas". Carmen Alborch Bataller.